Estos dos meses de confinamiento han supuesto una época de reflexión para todos nosotros. Venimos de pasar más de 60 días en nuestras casas, en nuestros pisos, en las mismas cuatro paredes.

Quién nos iba a decir que íbamos a pasar todo este tiempo en casa, sin salir, conviviendo con los mismos familiares o amigos.

Hemos comido, hemos retomado contacto con muchas personas, hemos videollamado, y muchos hemos teletrabajado. Todo ello en el mismo espacio. ¿No resulta increíble cómo el ser humano se ha adaptado a esta situación? ¿El hecho de ‘empaquetar’ toda nuestra vida exterior y la hemos trasladado a nuestras casas?

Es por esto que estos meses de confinamiento han supuesto una reflexión a nivel personal y profesional, pero también a nivel espacial. Esta pandemia va a suponer un gran cambio en la arquitectura y en la estructura de nuestras ciudades.

“El coronavirus ha cambiado el concepto de privacidad”, señala Jakob Brandtberg Knudsen, decano de la escuela de arquitectura de la Real Academia de Bellas Artes de Dinamarca.

La arquitectura está constantemente renovándose, y es la encargada de encontrar y disponer para sus habitantes lo mejor para su salud. La arquitectura lo puede disponer todo, pero la clave está en el diseño de los edificios. Esta pandemia nos ha enseñado a observar y aprender sobre el diseño de nuestras viviendas, las cuales hemos ido adaptando según el uso que requeríamos: una cocina para hacer un brownie, tomar un vino videollamando a un amigo o para jugar al ping-pong en su mesa.

El futuro es el presente, ya que pasa porque pensemos en el diseño de los edificios de una forma diferente  y responsable desde hoy mismo. Tenemos que crear y diseñar espacios seguros y habitables.

«Es algo relativamente fácil que podemos hacer en beneficio de todos, pues estamos construyendo todo el tiempo, así que si solo lo hacemos un poco mejor la diferencia puede ser grande» señala Knudsen.

 

UN DESPACHO EN CASA

Es uno de los grandes cambios que se pueden contemplar en el diseño de las viviendas. El confinamiento ha supuesto un duro examen para empresas y autónomos, que han comprobado como el teletrabajo es una opción.

Muchos trabajadores han adaptado salones, cocinas, habitaciones, comedores…para establecer su nueva oficina. Esto ha generado que el primer pensamiento de muchos ‘teletrabajadores’ fuera: ‘todo sería más fácil si tuviera un despacho en casa’.

 

Pie de foto: La importancia de un buen despacho.

Un lugar para trabajar, sin distracciones, sin tener que adaptar una mesa, dónde estuviera todo preparado siempre.

 

ESPACIOS MÁS ABIERTOS

Las redes sociales nos mantienen informados de todo lo que sucede en el mundo al instante. Estos dos meses hemos visto que la originalidad de algunas personas no tiene límites. Hemos apaudido desde el balcón, hemos visto a un monitor de gimnasio hacer ejercicios a sus vecinos, y hasta hemos visto jugar al padel desde dos ventanas desde un octavo piso.

Los espacios comunes o compartidos se han convertido en un espacio muy valorado y apreciado en la arquitectura residencial. Tener una terraza para poder desconectar, un patio donde poder tomar el sol, un pequeño jardín donde planta unos tomates o una sala donde poder conectarme a internet.

¿Por qué nos vamos a poder tener todo esto?

Existen términos como well livingo cohousing, o estándares como BREAMo LEED, que desde hace muchos años buscan este tipo de iniciativas: todos tenemos derecho a gozar de espacios compartidos sin perder privacidad. Esta pandemia nos ha enseñado que tenemos que buscar un diseño con espacios más amplios y abiertos, el uso de materiales naturales y tender a una arquitectura óptima para nuestra salud mental

.

Pie de foto: Sede Symantec en California, con certificación WELL

“La Certificación WELL de construcción se centra en la sostenibilidad humana mediante la creación de entornos que tienen un impacto beneficioso sobre la salud humana y la productividad” señala la socia de Symantec.

Un ejemplo de un edificio que busca tener beneficios físicos y mentales para sus usuarios, que cuida de ellos. Este edificio se ha diseñado con materiales naturales, y prestando mucha atención al diseño y el impacto de la luz y el aire en el edificio.

CUIDAMOS DE LAS PERSONAS

En nuestro blog, hemos hablado de la calidad del aire en un colegio, el control de la ventilación para dormir mejor, o de los beneficios de construir con madera. Estos son algunos de los muchos beneficios que tiene trabajar con nosotros.

 

Pie de foto: La madera, como un buen material que cuida de la salud.

En Medgon Passivhaus creamos edificios que cuidan de las personas. Llevamos años trabajando con este tipo de conceptos, en todo tipo de edificios. Estudiamos todos y cada uno de los detalles importantes para que un edificio sea sano para sus usuarios.

«Trabajamos para poner nuestro granito de arena y contribuir a una arquitectura que cuide de la salud de las personas.»

Foto portada: EFE

 

David Sánchez (Medgón Passivhaus)