Los edificios Passivhaus se basan en un método de construcción que prima la salud y el bienestar de las personas que las habitan, junto con la eficiencia y la sostenibilidad.

Previo al diseño de cada una de estas viviendas, se estudia el clima de la zona, para tener en cuenta factores como días de sol, días de lluvia y el medio ambiente que le rodea, de manera que, a la hora de diseñar la vivienda, se saque el máximo partido a las ventajas que nos ofrece la naturaleza.

Estas viviendas priorizan la luz solar, tanto para calentar como para iluminar las estancias, lo que supone un ahorro de energía de hasta un 90%, lo que representa un consumo energético casi nulo si lo comparamos con una edificación convencional.

Además del ahorro energético, la construcción de una vivienda Passivhaus, genera un menor impacto ambiental tanto en su fabricación, como en su construcción y uso posterior, frente al impacto generado al medioambiente por las edificaciones convencionales, las cuales representan alrededor del 40% del consumo de energía global, de acuerdo al UNITED NATIONS ENVIROMENTAL PROGRAM 3.

En MEDGÓN utilizamos materiales de primera calidad que facilitan la construcción Passivhaus y siempre que sea posible materiales respetuosos con el medioambiente, como es el caso de la madera utilizada, toda ella certificada con el sello FSC.

Tampoco debemos olvidar el beneficio social de estas viviendas, ya que, gracias a su renovación de aire, la incidencia de la luz solar y el uso de materiales naturales, ayudan a prevenir enfermedades respiratorias y a mejorar la calidad de vida de las personas que las habitan.

La salud humana en un reflejo de la salud de la tierra, por eso en MEDGÓN hacemos todo lo posible por cuidar y mejorar nuestro planeta, diseñando y fabricando edificios que cuidan de personas.

Coral González ( Medgón Passivhaus)