Tras la pandemia nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene que nuestra vivienda sea confortable y eficiente, es por ello que una de las formas de conseguirlo es mediante la instalación de placas fotovoltaica o paneles solares, una solución que cada vez más personas están optando por instalar, aprovechando la energía inagotable del sol.

El número de módulos a instalar depende de la cantidad de energía que utiliza la vivienda y de la superficie habilitada del tejado. También afecta la orientación e inclinación de los paneles solares con el objetivo de generar la mayor cantidad de energía del sol posible cuanto mejor orientación e inclinación tengan.

El uso de los paneles solares abarca una gran variedad de opciones, normalmente son empleados en acciones relacionadas con la iluminación o los electrodomésticos, pero en las viviendas passivhaus podemos darle otros usos como pueden ser con aplicaciones relacionadas con la calefacción, ventilación o el agua caliente. Es por ello que uno de los usos más beneficiosos sea el empleo de las placas para dar soporte a la bomba eléctrica de la aerotermia.

 

A grandes rasgos, la aerotermia funciona a través de una característica integral, la bomba de calor aerotérmica. El propósito de la misma es extraer la energía del aire y transportarla al circuito de la casa, logrando una alta eficiencia energética. Por medio de la utilización de los paneles solares logramos que el consumo de la bomba de calor eléctrica sea mínimo o incluso nulo.

Para logarlo gestionamos las horas de la mañana donde las placas generan más energía y las empleamos para calentar la vivienda. Para el caso de los edificios passivhaus este aporte de calor entregado, al no existir puentes térmicos y estar totalmente aisladas, es suficiente para conseguir una temperatura de confort para el resto del día.

Por todo lo anterior la energía solar fotovoltaica en las viviendas passivhaus es una alternativa factible, tecnológica y económicamente viable dentro del contexto actual, tan marcado por un contiguo aumento del precio de la energía eléctrica y una cada vez mayor exigencia en términos de edificios de bajo consumo energético y bajo nivel de emisiones.

Nestor Garrido ( Medgón Passivhaus)