La madera, fue, es y será el material más sostenible de la construcción
“La madera, ha sido siempre un material ligero y de fácil manejo y tallaje, que a su vez, posee la suficiente resistencia para salvar luces medianas o grandes luces en forma de cúpulas o bóvedas.
Eso ha conllevado a que sea utilizado de forma cotidiana en muchas de las construcciones a escala mundial.
Su abundancia, su facilidad de trabajo, así como polivalencia y baja transmitancia, hacían de dicho material un excelente recurso constructivo. Por ello, es habitual encontrarlo en la gran parte de las cubiertas de nuestros templos religiosos, nuestros edificios institucionales o casi la totalidad de las viviendas en forjados y cubiertas, así como puertas y revestimientos.
Se puede exponer que la arquitectura que se generaba antes del siglo XIX, partía de técnicas bioclimáticas adaptada al lugar y utilizaban los recursos locales para mermar las necesidades energéticas, dado que les eran imposibles de cubrir con tecnología o domótica.”
Estos son los primeros párrafos del libro “Estudio del uso sostenible arquitectónico de los recursos madereros de la comarca Sierra de Cazorla” Publicado en Mayo de 2015 y que puede descargarse aquí.
Aunque por el título se centra en los recursos madereros de la Sierra de Cazorla, su esencia y toda su teoría puede aplicarse a la madera en general para cualquier uso.
Este libro tiene una gran riqueza en el estudio de la madera como material y en su aplicación en la arquitectura, del que podemos destacar los siguientes puntos:
- La madera es un material de construcción ecológico, sostenible, reciclable, reutilizable, resistente y polivalente.
- La madera, si se utiliza como revestimiento de techo y suelo, evita pérdidas de calor por las zonas altas de las estancias y favorece el confort en zonas bajas.
- Si se coloca como revestimiento de pared, no absorbe el calor del espacio interior, ni genera paredes frías/calientes, ahorrando energía.
- Si se usa como elemento constructivo, posee un comportamiento higrotérmico, equilibrando la humedad ambiente.
- Funciona de forma natural como aislamiento térmico y acústico, eliminando ecos y puentes térmicos de estructuras.
- Posee baja conductividad, no generando riesgos eléctricos o puntos de alta temperatura en zonas de contacto físico.
- Si se dispone como revestimiento, apantalla los campos electromagnéticos que se generan en el interior y exterior de los hogares.
- Si se utiliza como solado, permanece flexible, semiblando y rugoso, evitando deslizamientos y facilitando su tránsito.
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