Es muy común ver en países como EEUU o países del norte de Europa que las fachadas de viviendas y edificios están acabadas con lamas de madera. ¿Pero..y en España?

En nuestro país, tradicionalmente han sido relegadas al mundo rural o de montaña, así como en la construcción agraria, pero en los últimos años, gracias a la cultura de masas y la conciencia ambiental, han cobrado un considerable interés.

Es cierto que la durabilidad de la madera para su uso en exterior siempre ha sido uno de los problemas que más preocupan a los usuarios finales puesto que vivimos en un país con grandes contrastes de temperatura y humedad, no sólo a lo largo del año si no a lo largo del día lo que provoca que la madera expuesta a exterior sufra los famosos fenómenos de hinchazón y merma. Esto, unido a la poca experiencia, a la elección del material adecuado y su correcta instalación y mantenimiento han frenado su uso durante mucho tiempo. Pero también es cierto, que todos los materiales sufren al exterior, no sólo la madera.

Teniendo en cuenta una serie de factores, podemos asegurar la durabilidad de la fachada de madera. El estudio de los detalles constructivos, la elección correcta de la especie, tratamiento, disposición y forma de las lamas determina el buen comportamiento de la fachada.

Actualmente existen en el mercado productos con diferentes soluciones con los que alargar notablemente la vida del material. Entre los tratamientos más demandados en la actualidad son: lamas de madera termotratada y acetilada.

Madera termotratada:

Las lamas de madera se someten a un tratamiento térmico que eleva la temperatura de la madera entre 160 y 260 ºC, dependiendo de la especie y del tamaño de la pieza, en una atmósfera inerte y con bajo contenido en oxígeno. No interviene ningún componente químico.

Se consigue madera más estable y resistente a varios agentes xilófagos y hongos, así como menor permeabilidad de agua, aumentando la durabilidad entorno a 20 veces más que la madera sin tratar.

Las especies más usadas son el Fresno, el Pino Douglas o el Pino radiata.

 

 

Madera acetilada:

El acetilado de la madera es un proceso químico que consiste en la modificación química que transforma los grupos hidroxilo en grupos acetilo al impregnar la madera con anhídrido acético. Al eliminar los grupos hidroxilo se reduce de manera notable la capacidad de la madera de absorber agua. Se realiza mediante autoclave.

Al igual que con el tratamiento anterior, se mejora la estabilidad dimensional de la madera, ésta es más resistente a hongos y insectos y absorbe mucha menos cantidad de agua.

Las especies más utilizadas son el Pino radiata y el Pino Douglas.

Fuente imagen: https://www.maderea.es/

En Medgón, hemos llevado a cabo varias obras con fachada ventilada en varias viviendas unifamiliares, el Colegio Waldorf Aravaca, el Pabellón oncológico en Aranda de Duero o la fachada de nuestras oficinas, entre otras, por lo que contamos con una dilatada experiencia tanto en el diseño y conocimientos del material como en la correcta instalación.

Patricia Andrés (Medgón Passivhaus)